Legion of Maciel • La Legión de Maciel
Articles every Legionary, member of the “Kingdom,” etc., must read.
Artículos que debe leer todo legionario, miembro del “reino”, etc.
What profit would there be for one to gain the whole world and fail to tap into the tremendous influence Rome exercises over people? (Marcial Maciel)
¿De qué le serviría a uno ganar el mundo entero si pierde la oportunidad de agujerear la influencia tremenda que Roma ejerce sobre la gente? (Marcial Maciel)
El bien mayor
Un caso inescapable de parte de la aparentemente poco escrupuloso y sociopático pero segredamente muy santa y caridosa Legión de Cristo
por John McGuire, xLC
¡Nosotros los Legionarios de Cristo somos tan buenos que no abusamos de la liturgia nunca! Por lo tanto, ¿a cuál ingrato le importa si solemos de abusar de los muchachos inferiores? Digo, ¿qué tal mezquino te vas a poner? Míralo así: no vale la pena desfigurarle psiquicamente y espiritualmente los jóvenes más piadosos en toda la cristiandad con tal de albortar un equipo elite de sacerdotes malos-pero-curiosamente-más-santos-que-tú. Y por “santos” queremos decir “buenos para abrir los corazones vacíos, las mentes vacías y las carteras llenas, y, por supuesto, cortejando a más niños para mentaliz—este digo formarlos—y ¡entre más jóvenes que sean mejor! Sí, cualquier católico ilumina—digo, racional—puede ver que, mientras debemos siempre valorar la libertad y dignidad humanas, siempre existen para los iniciados prioridades más importantes. (A nice, juicy steak dinner with my pet-cardinal and a long “healing” session with my latest flame come to mind.) Y, te lo concedo, Jesús sí condenó esencialmente hasta males menores que la pedofilia en hombres que ni siquiera fingían de seguirlo, a saber a los fariseos, pero nosotros que ya hallamos la llave gnóstica de la vida evangélica (y control de daños) no necesitamos sujetarnos a tales parámetros insofisticados y acalambradores de estilo, porque—como ya lo saben todos los que importan—¡somos nosotros los preferidos de Jesús! ¿No conviene que los heraldos celosos del verdaderamente verdadero Reino de Cristo (y definitivamente no unos jesuitas recalentados y anacronistas) vivan como unos reyes? ¿Hasta como reyes chiflados y manipuladores si se requiere? En verdad digo yo que ya hicimos más que ganar este derecho. Y, encuanto al P. Maciel, Padrenuestro (que está en la cama), sea la que sea la forma en que haya vivido, está claramente en el esfero más alta de la bienaventuranza, y todos los otros católicos son o comunistas o envidiosos así que, que la cupen, pues. (Perdonando el juego de palabras, a no ser que seas post-púberes; si es así ándale.) Y mientras estás chocando la cabeza contra un pilar con fin de sacar ese visual de ella, acuérdate: los detalles importan mientras ven personas que no consigas controlar. Pon esto en tu sombrero e irás lejos. ¡Mira no más a Nuestro Padre Maciel! Y no te chapes a la antigua.
The Greater Good
An air-tight case on behalf the seemingly unconscionable and sociopathic but secretly really holy and charitable Legion of Christ
by John McGuire, xLC
We the Legionaries of Christ are so good we don’t abuse liturgy at all! So who cares if we abuse the occasional grubby little brat? I mean, how petty can you get? Look: isn’t it worth psychologically scarring and spiritually scandalizing the most pious youth all over Christendom in order to whomp up an élite team of evil-yet-strangely-holier-than-thou priests? And by “holy” we mean good at opening hearts and wallets, and, of course, wooing more little boys to hypnotize—er, I mean form—and the younger the better! Yes, any enlightened—I mean rational—Catholic can see that, while we must always value human freedom and dignity, there are also more important priorities. (A nice, juicy steak dinner with my pet-cardinal and a long “healing” session with my latest flame come to mind.) And, granted, Jesus did essentially condemn even lesser offenses than pedophilia in men who weren’t even pretending to follow him, the Pharisees, but we who have found the gnostic key to Gospel life (and damage control) don’t need to subject ourselves to such unsophisticated, style-cramping parameters, because—as everyone who matters knows—we’re Jesus’ favorites! Is it not fitting that the zealous heralds of the really real Kingdom of Jesus (and definitely not rehashed anachronistic Jesuits) should live like kings? Even whacky, perverted and manipulative kings if necessary? Nay, I say we’ve more than earned the right! And, as for Fr Maciel, our Father who A.R.T.! in Heaven, however he may have lived, is clearly in the highest sphere of beatitude, and all other Catholics are either Communists or jealous, so they can just about suck it! (No pun intended, unless you’re post-pubescent, then go ahead.) And, while you’re banging your head against a pillar trying to get that visual out of it, remember: details matter as long as people you can’t control are watching. Put that in your hat and you’ll go far. Just look at Our Father Maciel! Sigh. Pray for me, Nuestro Padre. Sorry, it always gets me all emotional.
